victoria sobre Banfield en La Paternal con polémica

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La única verdad es la realidad. Y eso eso es lo que se vio al cabo de un muy entretenido partido en La Paternal. Es que Argentinos, que ilusiona a su gente con este buen arranque de año, se aprovechó de un Banfield que parece condenado a sufrir en este 2024 a no ser que Julio Falcioni obre otro milagro.

Y eso que el Taladro había arrancado mejor pisado y rápidamente se topó con lo que no había encontrado hasta ahora en el torneo: el gol. Una escapada de Insúa por izquierda siguió con un centro para Sepúlveda, que controló y remató cruzado. El palo le dijo que no al ex Barracas Central, pero el rebote le cayó al pie a Rivera, quien tocó al fondo del arco. Parecía que se acaba el maleficio. Simplemente parecía.

Es que Argentinos, casi sin buscarlo, tuvo un regalo inesperado cuando Calleros, torpemente, se llevó puesto a Maxi Romero y Rapallini no tuvo otra que cobrar penal. El trámite lo completó Gastón Verón desde los 12 pasos.

La paridad le sentó mejor al dueño de casa, que empezó a anestesiar los bríos de su necesitado rival con la tenencia de la pelota. Fue así cómo completó la remontada. Una buena combinación entre Vega y Oroz desembocó en un centro que encontró solo a Lescano, quien dejó sin respuestas a Barovero.

Reaccionó Banfield sobre el final de la parte inicial y estuvo cerca del empate. En realidad, el equipo de Falcioni había llegado al 2-2 con una linda definición de Ignacio Rodríguez. Sin embargo, Rapallini recibió el llamado del VAR que lo advirtió de un planchazo de Soraire en el inicio de la jugada. El acierto de la tecnología dejó todo como estaba en el DAM.

En la segunda mitad otra vez Banfield arrancó mejor. Hubo una polémica por una mano de Galván que pareció penal pero que el VAR, tras una larga revisión, entendió que había sido fuera del área.

Luego de una colosal doble tapada de Barovero y del cuádruple cambio que ordenó Falcioni parecía que sería el momento del visitante. Pero sucedió todo lo contrario. El equipo de Guede fue un vendaval y en cuatro minutos desnudó las flaquezas de su rival. Primero fue centro de Batallini -que estuvo a nada de firmar con Banfield y hasta se entrenó en Guillón- y cabezazo goleador de Heredia. Después vino el desborde de Romero y llegada al vacío de Lescano ante la pasmosa pasividad de Bonifacio. Descontó Banfield con una aparición del debutante Quintana. Solo sirvió para modificar la chapa final. La suerte ya estaba echada.



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